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Como saber si tu relación es sana.

Como saber si tu relación, es una relación sana

Todos nosotros, tarde o temprano nos embarcamos en relaciones. En ocasiones empujados por la sociedad y otras por nuestros propios deseos. Deseos que se transforman en ansia por tener un fantástico y maravilloso idilio, cuando llevamos un tiempo en la tan temida soledad. Pero cuando por fin nos vemos inmersos en una ¿Nos planteamos alguna vez si esa relación es realmente una relación sana?

La respuesta es que  NO lo hacemos. Y es aquí, donde quiero realizar un «pequeño» inciso.

Las relaciones son como una antigua balanza romana con particulares valores. En lugar de indicarse el peso del objeto, se muestra el poder de cada uno de los integrantes de la relación. Lo habitual es que la balanza se incline a favor de la persona que menos enamorada esta. Esto no debería suponer ningún inconveniente, a no ser que la persona que ha visto inclinada la balanza a su favor abuse de su poder.

Seguramente te sientas identificada con mis palabras a la hora de pensar en alguna de las relaciones que has tenido. En la que el dominio de la relación no estaba precisamente en tus manos. El tipo de relación que además suele dejar cicatrices. También sabes que cuando esto sucede, se permiten, hechos, acciones o circunstancias que de otro modo no aprobarías. Y este tipo de licencias que permites, conllevan un gran riesgo para la dignidad de uno mismo.

Una buena forma de expresar o definir lo que va sucediendo cuando la balanza se inclina de manera desmesurada hacia un lado, es que poco a poco vas perdiendo la perspectiva real de lo que significa un compromiso. Tus expectativas sobre la misma, empiezan a difuminarse de manera sutil, casi imperceptible para tu consciencia. De modo que entras en una espiral de relación ajena a aquello que pretendías y deseabas en un primer momento. Es decir, pierdes de vista lo que realmente es y debería de ser una relación sana. Desvirtuando la imagen de lo que es tener alguien al lado a quien le importa aquello que puede afectarte como pareja.

¿Cómo detectar este tipo de relaciones y como evitarlas?

Este tipo de relaciones suele tener un denominador común: Su base se fundamenta en una «balanza de poder» desequilibrada. Donde uno de los dos integrantes tiene mayor poder y dominio otorgado por el otro. Poder que utiliza de manera egoísta para un beneficio propio. Además, al ser conocedor de la situación, los sentimientos de la persona dejan de tener tanta importancia para el beneficiado.

Para evitar embarcarse en una relación tóxica, en primer lugar, hay que prestar atención a todos aquellos detalles dañinos que se permiten a la otra persona con tal de conquistarla. Si alguien que en un comienzo, que es la parte más bonita o bella, no es cuidadoso con aquello que pueda lastimarte quizás no merezca la pena. Por otro lado permitir este tipo de licencias autorizan  un comportamiento en el que la otra persona no considera ni le importa el daño que pueda producir al no tener en cuenta los sentimientos de otro. Lo que conllevara un alto porcentaje de que la persona en mejor posición, de por hecho que la relación puede fundamentarse en tales términos. Términos que le son favorables y donde tú pasas a un segundo, tercer o incluso cuarto plano dependiendo de los intereses del momento.

Lo curioso de las relaciones poco sanas es que solo se es consciente de haber estado inmerso en una de ellas, una vez ha terminado y haya transcurrido el tiempo. Tiempo que permite, desde la distancia y desapego,  realizar un auténtico ejercicio de análisis.

 


 

Todo esto no quiere decir que no haya que amar de la única forma posible: Poniendo el corazón en manos de la otra persona, no. Tan solo quiere decir que cuando lo hagas, no dejes de amarte a ti mismo. Amar a la otra persona por encima de todo permitiendo que tú dignidad este en un segundo plano no puede ser una opción. 

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