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Mereces un amor adulto

Mereces un amor adulto

A lo largo de nuestra vida vivimos diferentes tipos de amor. En ocasiones, los mismos, están determinados por la persona con la que decidimos compartir nuestro tiempo, otras en cambio, por la etapa en la que nos encontramos cada uno de nosotros condicionando de alguna manera la propia relación. Como consecuencia, en un alto porcentaje de las relaciones que experimentamos, estos dos “simples” aspectos son y serán la base en la que se fundamentan o sustentan dichas relaciones adultas sin ni siquiera ser conscientes de ello.

Si nos detenemos unos instantes a analizar estos dos peculiares aspectos, podremos observar que existen diversas características que permiten diferenciar dos tipos de amor: El amor adolescente o inmaduro y el amor adulto. Podríamos pensar que ambos están determinados por la edad que tengan los integrantes de la relación, pero no, no es así. Más bien, podemos afirmar que esto estará determinado por el grado de madurez de los protagonistas en cuestión.

Por un lado, tenemos el amor adolescente o inmaduro, que se caracteriza por ser un amor pasional, desenfrenado, alocado, inevitable, hormonal, rápido o frenético; pero también fugaz, idealizado, egoísta, inestable y como no, doloroso. Es el primer tipo de amor que solemos sentir en nuestra vida, condicionados por la propia inmadurez y falta de experiencia en el asunto. Pero no solo se da en la pubertad, adolescencia o juventud más temprana, no. En no pocas ocasiones, se repite a una edad adulta relacionado a las inevitables y existentes crisis de pareja.

Por otro lado, en el extremo opuesto, tenemos el amor adulto. Un amor responsable, serio, no tan pasional, pero especial, bonito y sobre todo elaborado a fuego lento. Con un sabor único y delicioso tras su lenta pero concienzuda cocción. De esos que dices… ¡Umm! Quiero más de esto y a poder ser, todos los días de mi vida.

El amor adulto, el amor que se procesa desde el respeto, la madurez, la implicación y la seguridad, esta última brindada por la adquisición del propio compromiso ejercido con la madurez individual y personal suficiente hacia el otro, no tiene nada que ver ni envidiar a la pésima calidad de un amor adolescente ejercido por algún que otro actor principal cuya única característica personal, es la inmadurez propia. La inmadurez de alguien incapaz de adquirir un compromiso y afrontar las diferentes situaciones en las que ese mismo amor, es puesto aprueba ante situaciones adversas en las que se muestra y demuestra el grado de implicación personal hacia el otro.

El amor adulto, es estar “ahí” siempre. El amor adulto es aquel que te acompaña en la cima de la montaña. Es el amor que te acompaña después de haber apoyado e impulsado tú decisión de ascender “esa” cumbre de la que te hablaba después de alentarte a seguir intentándolo tras más de mil y un intentos fallidos. El amor adulto es aquel que desde la sombra, ha trabajado tan duro o más que tú en conseguir los objetivos que te habías propuesto. El amor adulto es aquel que se ha ganado saborear el éxito junto a ti, una vez alcanzada la cumbre tras innumerables inconvenientes padecidos y sufridos.  El amor adulto es aquel que merece estar en la cima junto a ti, después de haberte acompañado en el duro y trabajoso proceso de alcanzar la cumbre que te habías propuesto.

No sé tú, pero yo lo tengo claro. Déjate de tanto amor pasional, adolescente e inmaduro centrado única y exclusivamente en y para los momentos dulces, los instantes divertidos que de por sí suelen ser fugaces, y dame un amor de verdad, bien elaborado que desborde calidad por todos y cada uno de sus poros. Un amor adulto, es un amor de 365/24. Un amor adulto, es un te quiero mucho, pero sobretodo y ante todo, B i e n.

Un amor adulto es una apuesta compartida, es un “Yo apuesto por ti, pero sé porque me lo demuestras, que tú lo haces por mi“.

Hoy este post, se lo dedico al amor, pero no a cualquier tipo de amor, no ¡AL AMOR DEL BUENO! 😉. El escrito de hoy es para todos aquellos que ejercen, prodigan, promulgan y apuestan por un amor adulto.

MiFaDeLoSu

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