Mi fábrica de (los) sueños,  Reflexiones,  Relaciones Sentimentales

Relaciones Low Cost.

Definitivamente somos la generación del low-cost. Y en el amor no íbamos a ser menos ¿verdad? Nos encanta el concepto de lo nuevo. Esa agradable sensación, incluso cautivadora, de estrenar algo. En cuanto a las relaciones nos pasa exactamente lo mismo.

Hemos pasado de la calidad, la excelencia de la manufacturación y de la complejidad de lo hecho a mano con gusto, paciencia y amor, a lo rápido. Sin importarnos tanto su procedencia y mucho menos la calidad de la misma con tal que satisfaga nuestras necesidades instantáneas más básicas. Las mismas que desde el egoísmo crean una ilusoria imagen para que el concepto soledad no tenga cabida alguna.

Hemos pasado de elegir la materia prima por sus cualidades, sus propiedades y su esencia, a la selección de un material por un concepto tan simple y superficial como la presencia de una atractiva y cuidada pero engañosa envoltura.

Hemos pasado de lo complejo que lleva su tiempo y con el mismo mantiene sus propiedades, a lo instantáneo y fugaz. Donde el producto demuestra sus deficiencias a través del deterioro, apenas transcurridos un par de años. De elaboración con esfuerzo y trabajo con el objetivo de conseguir un buen producto final, un producto de calidad, a desechar al mínimo contra pie sin verter una sola gota de sudor en el camino de la elaboración. No hablemos ya de una sola lagrima vertida. Y cuando esto ocurre, nos lamentamos con asombro de la calidad del hoy en día tan famoso Low-cost.

[bctt tweet=»Amor low-cost. Intenso pero fugaz. Donde son las mariposas del estómago las que con su muerte anuncian el final. Final precedido por unos protagonistas que muestras su auténtica personalidad una vez abandonada la conquista.» username=»MiFaDeLoSu»]

(Conquista en la que los trucos que no magia, hicieron acto de presencia).

Si lo que quieres una relación de calidad, trabaja en ella como antaño hacían los verdaderos artesanos, cuando con sus manos y a través de ellas elaboraban productos únicos. Maestros que con su arte y maestranza eran capaces de transformar un simple material en un producto final extraordinario. Donde no había cabida para simples trucos y la única magia que existía y existe, es el esfuerzo, sacrificio y  constancia.

[bctt tweet=»Una relación de película que se precie, se desprende de su máscara y muestra su verdadero rostro: Esfuerzo, sacrificio y constancia.» username=»MiFaDeLoSu»]

Esfuérzate en entender la materia. Trabaja junto a ella en la construcción de algo genuino que perdure en el tiempo y que a pesar de las inclemencias, mantenga su fortaleza como el primer día. El día que se termino de forjar.

Tan solo construye sin prisa y cimienta tu propia relación. Crea ese «amor de película» del que tanto nos gusta disfrutar acompañado de palomitas y que obvia de una manera sutil y a su vez atroz, el esfuerzo y sacrificio no tan grato del duro y arduo camino.

Ahora tú decides: ¿Te conformas con una relación Low-Cost? O por el contrario escoges una relación en la que se apuesta de verdad.

Carlos Ramajo para –MiFaDeLoSu

 

Translate

A %d blogueros les gusta esto: