Mi fábrica de (los) sueños,  Reflexiones,  Relaciones Sentimentales

¿Qué sucede cuando «ya no hay mariposas»?

¿Qué sucede cuando ya no hay mariposas?

Resulta interesante el comportamiento de esas personas que se dejan conquistar sin hacer absolutamente nada y se introducen en una relación, que quizás no querían o no deseaban, que quizás no era el momento adecuado o no estaban preparados para tener, o simplemente, quizás era más poderoso el temor a encontrarse uno consigo mismo, y con ello la soledad que se deriva, que no supieron decir NO. Sea como fuere, es el comportamiento que lleva irremediablemente al fracaso de las relaciones tras un tiempo en el que la dosis de la novedad desciende y la primicia deja de ser eso, un hecho efímero que se ve despojado de un velo de realidad que a su vez muestra una rutina más, similar al resto de rutinas conocidas donde la auténtica personalidad individual, está vez sin bellas mascaras ni originales disfraces distorsionadores, se instaura para siempre.

Resulta interesante observar las quejas de esas mismas personas una vez la relación entra en la fase de inevitable monotonía. Personas que nunca hicieron por conquistar se lamentan hoy, a modo de queja o crítica, de su pareja porque ésta última no sigue adulando unos oídos que nunca hicieron por ser en boca.

Resulta interesante, esta vez comprobar, como esas personas que nunca conocieron la dureza y grandeza al mismo tiempo de la batalla, las heridas y cicatrices que concede la lucha y la experiencia-sabiduría de la derrota que la disputa otorga, son incapaces de alcanzar esa felicidad que tanto ansían sin esfuerzo alguno, por no haber puesto en ese juego al que tanto les gusta jugar y no perder, que no ganar, el único músculo que en realidad brindaba la victoria final llamada felicidad.

Resulta interesante, ser conocedor del gran secreto del amor. Un juego de a dos, cuyos participantes deben jugar con las mismas reglas y al mismo son.

Y es que hay personas que no se enamoran de personas, sino de las mariposas que les hacen sentir en el estómago. Pobres, nunca sabrán que tras esas bellas y en ocasiones irreales mariposas que nos hacen confundir el significado de algún que otro concepto, un poco más al fondo, allí, agazapado y en silencio, reside el verdadero y autentico amor.

En ti, solamente en ti, está el descubrir que reside tras esas efímeras e ilusorias mariposas. ¡COMPARTELO!

MiFaDeLoSu

One Comment

¿Te ha gustado el post? ¡Deja un comentario!

Translate

A %d blogueros les gusta esto: