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Ha llegado el momento. Ya no hay excusas. Te has pasado media vida literalmente deseando que el mundo se detuviera y así tener un poco de tiempo para ti.  La situación no es la mejor, pero la realidad es que las circunstancias te han concedido ese ansiado espacio de tiempo que tanto necesitabas para poner tu vida en orden. Y es muy probable que no vuelvas a tener una oportunidad así nunca mas. ¿Por qué no la aprovechas? Es momento de ser RESILIENTE.  Esta difícil situación que ahora atravesamos es la ocasión perfecta para poner todas «esas cosas» que se encontraban desordenadas en su sitio.  El mundo se ha detenido. Ha dejado de girar. La manera de vivir tal y como la conocías hasta el momento ha dejado de existir. La forma de relacionarte con las personas ha cambiado por completo en tan solo unos días. Nada es igual. Y por desgracia tardara un tiempo en que todo vuelva a ser como lo era antes.  Sé que los cambios aterran. Implican adaptarse a la nueva situación y eso siempre requiere un esfuerzo extra. Pero también al hacerlo, se desarrollan habilidades intrínsecas a tu persona que hasta el momento estaban ocultas o adormecidas.  Este cambio drástico, a priori tan negativo, te otorga una gran oportunidad. La oportunidad de encontrarte a ti mima. De olvidarte del pasado y futuro y centrarte en el aquí y ahora. Desconectar del ritmo frenético al que estabas expuesta y conectar con tu yo interior para descubrir que es lo que quieres y necesitas en tu vida para ser feliz de una vez por todas.  Ahora es el momento. Ahora dispones de tiempo para conectar con tú yo interior y descubrir tus verdaderos sentimientos, tus prioridades en la vida y así tomar todas esas decisiones que antes solazabas por no tener tiempo. 
Deja de ver el lado negativo de esta nueva situación. Tienes ante ti una oportunidad única en la vida para encontrarte, descubrirte, reinventarte y hasta conseguir ser feliz.✨
Ha llegado el momento. Ya no hay excusas. Te has pasado media vida literalmente deseando que el mundo se detuviera y así tener un poco de tiempo para ti. La situación no es la mejor, pero la realidad es que las circunstancias te han concedido ese ansiado espacio de tiempo que tanto necesitabas para poner tu vida en orden. Y es muy probable que no vuelvas a tener una oportunidad así nunca mas. ¿Por qué no la aprovechas? Es momento de ser RESILIENTE. Esta difícil situación que ahora atravesamos es la ocasión perfecta para poner todas «esas cosas» que se encontraban desordenadas en su sitio. El mundo se ha detenido. Ha dejado de girar. La manera de vivir tal y como la conocías hasta el momento ha dejado de existir. La forma de relacionarte con las personas ha cambiado por completo en tan solo unos días. Nada es igual. Y por desgracia tardara un tiempo en que todo vuelva a ser como lo era antes. Sé que los cambios aterran. Implican adaptarse a la nueva situación y eso siempre requiere un esfuerzo extra. Pero también al hacerlo, se desarrollan habilidades intrínsecas a tu persona que hasta el momento estaban ocultas o adormecidas. Este cambio drástico, a priori tan negativo, te otorga una gran oportunidad. La oportunidad de encontrarte a ti mima. De olvidarte del pasado y futuro y centrarte en el aquí y ahora. Desconectar del ritmo frenético al que estabas expuesta y conectar con tu yo interior para descubrir que es lo que quieres y necesitas en tu vida para ser feliz de una vez por todas. Ahora es el momento. Ahora dispones de tiempo para conectar con tú yo interior y descubrir tus verdaderos sentimientos, tus prioridades en la vida y así tomar todas esas decisiones que antes solazabas por no tener tiempo. Deja de ver el lado negativo de esta nueva situación. Tienes ante ti una oportunidad única en la vida para encontrarte, descubrirte, reinventarte y hasta conseguir ser feliz.✨
Lo sé. Nos equivocamos y ahora estamos en una situación difícil.  Puedo entender tu rabia, frustración y malestar. Entiendo que tengas miles de preguntas como que va a pasar con tu trabajo o cuál va a ser tu situación económica. Lo entiendo perfectamente.  En menos de una semana te han quitado de un plumazo muchos de tus derechos y libertades. Entre ellos la libertad de movimientos. Duro y difícil de aceptar. Pero en absoluto imposible de cumplir.  Sé que necesitas un tiempo para aceptarlo, asumirlo y adaptarte. Pero siento decirte que esta vez no va a ser así. En esta ocasión nos tenemos que saltar ese periodo de adaptación del que tanto hablan los psicólogos en los duelos o pérdidas.  Es momento de ser un poco más fuertes de lo normal y demostrarnos unos a otros que cuando realmente es necesario estamos “ahí” como sociedad.  En realidad, si lo piensas bien no se te pide tanto. Tan solo que te quedes en casa y que restrinjas el contacto físico durante un corto intervalo de tiempo, de momento indefinido. Pero corto, créeme. ¿Que es eso a cambio de un vida entera? NADA.  Así que por favor, te pido y te ruego que no utilices como excusa los movimientos permitidos para salir en más ocasiones de las necesarias de casa ya que cada vez que lo haces, pones múltiples vidas en peligro. Y cada vez que decides quedarte en casa por el contrario las salvas.  Estoy convencido que siempre has soñado con tener un momento de gloria en tu vida y ser reconocido por ello. Pues hoy te digo que éste, el que ahora lamentablemente vivimos, es tu gran oportunidad.  Sé un héroe y #quedatencasa que cuando todo esto pase, que pasará, yo seré el primero en reconocértelo.  Por último te voy a pedir algo más. Por favor, cuando salgas y te cruces con otras personas no las mires como si ya estuvieran infectadas y pudieran contagiarte. Es muy probable que no sea así, o que incluso sea al revés y seas tú quien pueda contagiar. Así que por favor, en lugar de mirar con desconfianza sonríe desde la distancia a la persona que te cruzas a mas de metro y medio de distancia.  Las sonrisas mueven mundos y acercan a las personas incluso en los momentos más difíciles. ✨  #quedatencasa🙏
Lo sé. Nos equivocamos y ahora estamos en una situación difícil. Puedo entender tu rabia, frustración y malestar. Entiendo que tengas miles de preguntas como que va a pasar con tu trabajo o cuál va a ser tu situación económica. Lo entiendo perfectamente. En menos de una semana te han quitado de un plumazo muchos de tus derechos y libertades. Entre ellos la libertad de movimientos. Duro y difícil de aceptar. Pero en absoluto imposible de cumplir. Sé que necesitas un tiempo para aceptarlo, asumirlo y adaptarte. Pero siento decirte que esta vez no va a ser así. En esta ocasión nos tenemos que saltar ese periodo de adaptación del que tanto hablan los psicólogos en los duelos o pérdidas. Es momento de ser un poco más fuertes de lo normal y demostrarnos unos a otros que cuando realmente es necesario estamos “ahí” como sociedad. En realidad, si lo piensas bien no se te pide tanto. Tan solo que te quedes en casa y que restrinjas el contacto físico durante un corto intervalo de tiempo, de momento indefinido. Pero corto, créeme. ¿Que es eso a cambio de un vida entera? NADA. Así que por favor, te pido y te ruego que no utilices como excusa los movimientos permitidos para salir en más ocasiones de las necesarias de casa ya que cada vez que lo haces, pones múltiples vidas en peligro. Y cada vez que decides quedarte en casa por el contrario las salvas. Estoy convencido que siempre has soñado con tener un momento de gloria en tu vida y ser reconocido por ello. Pues hoy te digo que éste, el que ahora lamentablemente vivimos, es tu gran oportunidad. Sé un héroe y #quedatencasa que cuando todo esto pase, que pasará, yo seré el primero en reconocértelo. Por último te voy a pedir algo más. Por favor, cuando salgas y te cruces con otras personas no las mires como si ya estuvieran infectadas y pudieran contagiarte. Es muy probable que no sea así, o que incluso sea al revés y seas tú quien pueda contagiar. Así que por favor, en lugar de mirar con desconfianza sonríe desde la distancia a la persona que te cruzas a mas de metro y medio de distancia. Las sonrisas mueven mundos y acercan a las personas incluso en los momentos más difíciles. ✨ #quedatencasa🙏
Las experiencias que vivimos a lo largo de nuestra vida nos marcan, nos forman y hasta determinan nuestra personalidad. Pero además, tienen una peligrosa facultada que a veces las personas ignoramos: La de conseguir que desconectes de tus emociones.  Esta desconexión de la que hoy te hablo, suele tener su origen en una mala experiencia. Como casi todas las que consiguen que alrededor de ese
Las experiencias que vivimos a lo largo de nuestra vida nos marcan, nos forman y hasta determinan nuestra personalidad. Pero además, tienen una peligrosa facultada que a veces las personas ignoramos: La de conseguir que desconectes de tus emociones. Esta desconexión de la que hoy te hablo, suele tener su origen en una mala experiencia. Como casi todas las que consiguen que alrededor de ese "pequeño músculo", se levanten murallas infranqueable. Experiencias traumática que consiguen que tu personalidad se endurezca hasta limites insospechados. Decepciones familiares, laborales y como no, sentimentales. En definitiva, personas en las que un día depositaste toda tu confianza y te fallaron. Tras este tipo de experiencias dolorosas viene un periodo de adaptación y aceptación. Te adaptas a la nueva situación y aceptas lo acontecido como parte de la vida. Y es en este punto cuando todo parece que vuelve a la normalidad. Pero no es así. Porque aunque no eres consciente, has desconectado de tus emociones como autodefensa para no volver a sufrir. Un arma de doble filo Si bien es cierto que puede ayudarte en las situaciones dolorosas, también es cierto que de la misma manera no sentirás cuando tienes que hacerlo. Y eso, siento decirte que es un problema que hay que solucionar. ¿Cómo volver a conectar con las emociones? Ante este tipo de casos donde son las emociones el eje principal del problema, siempre aconsejo lo mismo: Ponerse en manos de un buen profesional. Lo que hoy te sucede a ti, le ha sucedido mucho antes a otras personas. Y lo que es más importante aún, se ha estudiado y se han establecido una pautas a seguir como herramientas personales para volver a conectar con las olvidadas emociones. Por último te dejo con esta última reflexión: Que una persona o personas te hayan fallado en un momento de la vida, no quiere decir que todas lo vayan hacer. Afortunadamente somos miles de millones de personas. Y algunas de ellas, todavía tenemos principios y valores por los que merece la pena apostar. ✨
A lo largo de tu vida vivirás diferentes tipos de amor. Pero hay dos de ellos que te marcaran para siempre: El amor adolescente y el amor adulto.  Y ambos estarán determinados por la persona con la que decidas tener ese tipo de amor.  Amor adolescente  Por un lado, vivirás el amor adolescente. Sabrás identificarlo, con el tiempo, ya que se caracteriza por ser un amor más inmaduro, pasional, desenfrenado, alocado e inevitablemente, inevitable. También será fugaz, idealizado, egoísta, inestable y como no, doloroso. Quizás por todo ello, será inolvidable.  El primer amor de tu vida estará condicionado por la propia inmadurez del momento y la falta de experiencia. Eso no quiere decir que se de únicamente en la adolescencia. En no pocas ocasiones, se repetirá en la edad adulta y estará relacionado a las inevitables y existentes crisis de pareja.  Amor adulto  Por otro lado, en el extremo opuesto, en algún momento de tu vida, cansado de esos amores adolescentes que no suelen llevar a ningún sitio, sentirás el amor adulto. Este, en realidad, es el amor que merece la pena.  Será un amor mucho más responsable y serio. No tan pasional como el adolescente pero especial, bonito y sobre todo elaborado a fuego lento. Con un sabor diferente pero a su vez único. Inigualable tras su lenta pero concienzuda cocción. De esos que dices... ¡Umm! Quiero más de esto y a poder ser, todos los días de mi vida.  El amor adulto es un amor que se procesa desde el respeto, la implicación y la seguridad. Ésta última brindada por la adquisición del propio compromiso ejercido con la madurez individual y personal suficiente hacia el otro. No tendrá nada que ver con el amor adolescente pero tampoco tendrá nada que envidiar a la pésima calidad de un amor sobrevalorado como es el amor adolescente.  El amor adulto  consiste es estar
A lo largo de tu vida vivirás diferentes tipos de amor. Pero hay dos de ellos que te marcaran para siempre: El amor adolescente y el amor adulto. Y ambos estarán determinados por la persona con la que decidas tener ese tipo de amor. Amor adolescente Por un lado, vivirás el amor adolescente. Sabrás identificarlo, con el tiempo, ya que se caracteriza por ser un amor más inmaduro, pasional, desenfrenado, alocado e inevitablemente, inevitable. También será fugaz, idealizado, egoísta, inestable y como no, doloroso. Quizás por todo ello, será inolvidable. El primer amor de tu vida estará condicionado por la propia inmadurez del momento y la falta de experiencia. Eso no quiere decir que se de únicamente en la adolescencia. En no pocas ocasiones, se repetirá en la edad adulta y estará relacionado a las inevitables y existentes crisis de pareja. Amor adulto Por otro lado, en el extremo opuesto, en algún momento de tu vida, cansado de esos amores adolescentes que no suelen llevar a ningún sitio, sentirás el amor adulto. Este, en realidad, es el amor que merece la pena. Será un amor mucho más responsable y serio. No tan pasional como el adolescente pero especial, bonito y sobre todo elaborado a fuego lento. Con un sabor diferente pero a su vez único. Inigualable tras su lenta pero concienzuda cocción. De esos que dices... ¡Umm! Quiero más de esto y a poder ser, todos los días de mi vida. El amor adulto es un amor que se procesa desde el respeto, la implicación y la seguridad. Ésta última brindada por la adquisición del propio compromiso ejercido con la madurez individual y personal suficiente hacia el otro. No tendrá nada que ver con el amor adolescente pero tampoco tendrá nada que envidiar a la pésima calidad de un amor sobrevalorado como es el amor adolescente. El amor adulto  consiste es estar "ahí" siempre. Dejar de lado el egoísmo de hacer lo que uno quiere en todo momento para ceder y ajustarse a lo que lo dos desean. Es una apuesta compartida, todo un "win to win". Es un yo apuesto por ti pero sé porque me lo demuestras, que tú lo haces por mi. No sé tú, pero yo me quedo con el amor adulto.
¿Por qué se resiste al cambio?  Hay personas que a pesar de los años, siguen siendo iguales. Es decir, sin mucha evolución. Se estancan en una etapa de su vida y permanecen en ella a pesar de los años transcurridos.  El ser humano debe su supervivencia a lo largo del tiempo, a la evolución. Para ello, la adaptación ha resultado ser un requisito indispensable. El cambio esta programado en su genética. Y aún así, hay personas a las que les cuesta horrores evolucionar, cambiar.  Hace un tiempo tuve la oportunidad de asistir a una charla de psicología en la que se trataban temas tan interesantes como la desconexión de las emociones y el cambio como tal en las personas.  Ambos temas dan para una reflexión profunda. Pero hoy nos vamos a centrar en la segunda parte: El cambio.  El cambio  Esta segunda parte de la charla estuvo enfocada más bien a analizar el motivo por el que a las personas les cuesta tanto cambiar. Es decir, la dificultad del ser humano ante los cambios. Resulta que la dificultad es mayor en personas adultas. Ya que la modificación de conductas, rutinas o formas de actuar ante hechos o circunstancias de todo tipo es más difícil de corregir en personas que han alcanzado cierta edad adulta.  Dicha dificultad viene dada, o está directamente relacionada, con el esfuerzo personal que supone el aprendizaje de la nueva conducta. Es decir, el cambio.  La ponencia, dada por el director del centro psiquiátrico Mondragón (Guipúzcoa, País Vasco), se extendía mas allá del concepto en si, pero me resulto muy interesante esta parte en concreto ya que siempre me ha sorprendido como existen personas que a pesar de los años siguen estancados en una etapa de la vida que ya no le corresponde.  La conclusión final resulto ser muy sencilla: Hay personas que no cambian porque el cambio requiere o supone mucho más esfuerzo y energía que seguir exactamente igual.  Así que cuando te preguntes porque un persona no cambia, no evoluciona, simplemente recuerda que no lo hace porque le es mucho más cómodo seguir como ha sido hasta el momento. ✨
¿Por qué se resiste al cambio? Hay personas que a pesar de los años, siguen siendo iguales. Es decir, sin mucha evolución. Se estancan en una etapa de su vida y permanecen en ella a pesar de los años transcurridos. El ser humano debe su supervivencia a lo largo del tiempo, a la evolución. Para ello, la adaptación ha resultado ser un requisito indispensable. El cambio esta programado en su genética. Y aún así, hay personas a las que les cuesta horrores evolucionar, cambiar. Hace un tiempo tuve la oportunidad de asistir a una charla de psicología en la que se trataban temas tan interesantes como la desconexión de las emociones y el cambio como tal en las personas. Ambos temas dan para una reflexión profunda. Pero hoy nos vamos a centrar en la segunda parte: El cambio. El cambio Esta segunda parte de la charla estuvo enfocada más bien a analizar el motivo por el que a las personas les cuesta tanto cambiar. Es decir, la dificultad del ser humano ante los cambios. Resulta que la dificultad es mayor en personas adultas. Ya que la modificación de conductas, rutinas o formas de actuar ante hechos o circunstancias de todo tipo es más difícil de corregir en personas que han alcanzado cierta edad adulta. Dicha dificultad viene dada, o está directamente relacionada, con el esfuerzo personal que supone el aprendizaje de la nueva conducta. Es decir, el cambio. La ponencia, dada por el director del centro psiquiátrico Mondragón (Guipúzcoa, País Vasco), se extendía mas allá del concepto en si, pero me resulto muy interesante esta parte en concreto ya que siempre me ha sorprendido como existen personas que a pesar de los años siguen estancados en una etapa de la vida que ya no le corresponde. La conclusión final resulto ser muy sencilla: Hay personas que no cambian porque el cambio requiere o supone mucho más esfuerzo y energía que seguir exactamente igual. Así que cuando te preguntes porque un persona no cambia, no evoluciona, simplemente recuerda que no lo hace porque le es mucho más cómodo seguir como ha sido hasta el momento. ✨